La solidaridad como bien público
El hecho de que los Estados sean manirrotos o que las ayudas a los pobres puedan favorecer comportamientos oportunistas (el parado que no busca empleo porque cobra un subsidio) no son excusa para no intentar construir una sociedad más solidaria si es que esas son las preferencias de los que en ella viven. Sí son, en cambio, toques de atención para buscar buenos mecanismos para la provisión de este bien. [...] se puede ser liberal y defender el uso de la fuerza impositiva del Estado para fomentar la solidaridad.
Cómo ponerse en desacuerdo
Si estás interesado en situarte en el lado correcto de las disputas, entonces refutarás los argumentos de tu oponente. Pero si lo que te interesa es la verdad, entonces arreglarás los argumentos de tus oponentes. Para ganar, debes pelear no sólo contra la criatura con la que te encuentras, también debes hacerlo contra la cosa más terrible que pueda ser construida a partir de su cadáver.
Montt en dosis diarias



